Sailor trabaja cargando camiones en un almacén de madera a las afueras de Petal, Mississippi, y vive en un hotelucho de mala muerte, bebiendo más de la cuenta y pensando a todas horas en Lula y su hijo. Al reencontrarse con ellos tras sus casi diez años de condena por robo a mano armada, le entró el pánico y huyó. Ya han pasado seis meses desde entonces y Sailor no soporta su vida. Necesita un cambio. Lo primero que se le ocurre es volver a Nueva Orleans, donde Lula y él fueron tan felices. Una vez allí, sentado una mañana en la barra del Rod’s, leerá de casualidad un titular en el periódico que lo llevará a reencontrarse con el amor de su vida.
Las vacaciones de Sailor es la tercera novela de la icónica y legendaria saga de Sailor y Lula. Un retablo compuesto por ocho novelas, escritas a lo largo de veinticinco años, que describe y disecciona magistralmente casi un siglo de historia y cultura estadounidense.
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BARRY GIFFORD (1946) nació en una habitación del hotel Seneca, en el Near North Side de Chicago. Su padre, Rudy Winston, dueño de una licorería reconvertida en garito de apuestas clandestinas, fue un personaje bastante popular hasta bien entrados los años 50. Todos los policías de la ciudad conocían o habían oído hablar de aquel «dudoso elemento» que se codeaba con el alcalde, el gobernador y el círculo íntimo de Al Capone.
Barry adquirió su inimitable estilo narrativo a partir de las historias que pululaban por los vestíbulos y las piscinas de los numerosos hoteles en los que transcurrió su infancia: un ecosistema de tahúres, coristas, ladrones, asesinos, yonquis y sablistas. La temprana muerte de su padre le obligó a buscar trabajo con apenas doce años. Hasta que logró ganarse la vida como escritor, ejerció de marino mercante, camionero, repartidor de cebollas, albañil, leñador, jugador de béisbol y cantante de rock. Empezó a publicar en 1967. En 1984, cofundó Black Lizard Books, editorial que rescató del olvido a autores como Jim Thompson, David Goodis y Charles Willeford.
Actualmente vive en San Francisco, cuenta con más de cuarenta obras y ha sido traducido a veintiocho idiomas. Pocos han sabido retratar como él la irracionalidad y el desasosiego de la sociedad estadounidense.
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