Una tierna y divertidísima novela gráfica sobre una amistad improbable, todo aquello que perdemos y las personas que, inesperadamente, nos ayudan a encontrarnos.
En Dobbiston, una pequeña ciudad del norte de Inglaterra, el señor Daniels lleva toda una vida al frente de la oficina municipal de objetos perdidos. Huraño, metódico y excéntrico, ha convertido el destartalado sótano donde trabaja en un universo propio. Su rutina se tambalea con la llegada de Toby, un adolescente holgazán que sueña con convertirse en estrella del rock y que debe realizar allí unas prácticas. Lo que comienza como una convivencia forzada acaba convirtiéndose en una amistad inesperada que obligará a ambos a enfrentarse a aquello que también ellos han perdido. Una novela gráfica divertida, melancólica y profundamente humana sobre el duelo, la soledad y las segundas oportunidades.
«Matthew Dooley maneja la sombría existencia en un pueblo costero inglés con un estilo melancólico que les resultará familiar a los seguidores de Chris Ware, pero, a diferencia de ese gran profeta del vacío, devuelve un rayo de ternura y optimismo a este olvidado rincón del país». Strong Words
«Un viaje alegremente nostálgico a un pueblo del noroeste de Inglaterra... y un testimonio del poder de la amistad en tiempos de crisis». James Smart, The Guardian
DooleyMatthew Estudió Filología Clásica y es un dibujante de cómics autodidacta. Ganó el Premio Cape / Observer Graphic de Relato Corto 2016 por «Colin Turnbull: A Tall Story» y su primera novela gráfica, «Flake», publicada en 2020, obtuvo el Premio Wodehouse Bollinger, siendo la primera vez que se otorgó a una novela gráfica. También fue elegida Libro del Año por The Guardian. Es originario del noroeste de Inglaterra y actualmente reside en Londres, donde trabaja para el Servicio de Educación Parlamentaria en el Palacio de Westminster.