JOHN BINGLEY GARLAND | Libro victoriano de la sangre
JOHN BINGLEY GARLAND | Libro victoriano de la sangre
JOHN BINGLEY GARLAND | Libro victoriano de la sangre
JOHN BINGLEY GARLAND | Libro victoriano de la sangre
JOHN BINGLEY GARLAND | Libro victoriano de la sangre
JOHN BINGLEY GARLAND | Libro victoriano de la sangre
JOHN BINGLEY GARLAND | Libro victoriano de la sangre
JOHN BINGLEY GARLAND | Libro victoriano de la sangre

JOHN BINGLEY GARLAND | Libro victoriano de la sangre

Precio habitual €24.90 Oferta

El Libro Victoriano de la Sangre (Victorian Blood Book, 1854) es una de las más bellas y extrañas rarezas de la época victoriana, una joya visual nunca antes publicada

Un facsímil oculto, malvado, rarísimo y de una belleza abrumadora.

Estamos ante un intrincado y espectacular libro iluminado, en edición facsímil en tapa dura, repleto de imágenes de ángeles, serpientes, templarios o crucifixiones junto a cientos de citas bíblicas —muchas de ellas del Apocalipsis— y fragmentos de poemas de Shakespeare, Wordsworth o Dante, entre otros. Su autor, John Bingley Garland, realizó 41 espectaculares láminas de una apabullante belleza que eran un regalo para cuando su hija Amy se hiciese mayor y abandonase el hogar familiar. Su objetivo era mostrarle cómo era el mundo, tanto el visible como el invisible, a través de un increíble scrapbook que, a mediados del pasado siglo, llegó a manos de un conocido coleccionista de libros extraños. Traducción magistral de Javier Calvo y edición facsímil.

John Bingley Garland. Autor de la rareza bibliográfica LIBRO VICTORIANO DE LA SANGRE. Realizó 41 espectaculares láminas de una apabullante belleza: junto a recortes de obras de autores como William Blake, de quien era devoto, escribió a mano en los espacios que quedaban libres al tiempo que llenaba las páginas de animales alados, escenas piadosas o tinta roja que simulaba gotas de sangre. Los títulos de cada lámina son desconcertantes: «El sueño eterno», «Líbranos del mal», «Sombras», «Crepúsculo», etc. El resultado es de una fuerza enorme, casi un jeroglífico, una obra que es un enigma en sí misma.