HARRY CREWS | Festín de serpientes
HARRY CREWS | Festín de serpientes

HARRY CREWS | Festín de serpientes

Precio habitual €22.00 Oferta

«Harry Crews es el escritor más perversamente divertido que existe, o quizá el escritor más divertidamente perverso. El caso es que Festín de serpientes es Crews en todo su esplendor, y en ella el surrealismo de su inclemente mundo alcanza la perfección.

Granjeros ebrios. Majorettes viciosas y toxicómanas. Negros silenciosos con instintos homicidas. Un exjugador de fútbol americano que podría haber llegado a lo más alto. Un parque de caravanas. Un sheriff con una pata de palo, souvenir de su paso por Vietnam, que utiliza la cárcel de picadero. Un ayudante del sheriff que no da abasto. Una navaja. Peleas ilegales de perros. El entrenador Tump y sus muchachos. Una chica pegada al televisor. Mucho moonshine, mucha cerveza y alguna que otra botella robada de whisky del bueno. Un predicador de serpientes. James Brown en la gramola. Canciones de Merle Haggard. Un abogado que solo puede follar pensando en Treblinka. Bebés llorones. Una estudiante de filosofía que lee novelas de ciencia ficción (y que forzosamente ha de ser idiota). Un montón de melenudos. Viajantes de comercio. Gente procedente de todo el país (el año pasado se presentaron dos de Canadá y cinco de Texas). El certamen de Miss Crótalo. Y un montón de serpientes. Serpientes por todas partes. Consoladores con forma de serpiente, preservativos con forma de serpiente, ropa interior con estampado de serpiente, cazadores de serpientes y serpientes a la sartén con salsa picante de Louisiana…

¡BIENVENIDOS AL RODEO ANUAL DE SERPIENTES DE CASCABEL DE MYSTIC, GEORGIA!

 
Harry Crews estuvo en la guerra de Corea. Durante su primer año en el ejército fue campeón de los pesos ligeros en su regimiento y le rompieron la nariz al menos 6 veces. Practicó karate durante 27 años. Su primer hijo murió ahogado. Entrenó halcones. Le gustaba la cetrería. Tenía un verso de E.E. Cummings tatuado en el brazo. Bebió mucho y se drogó lo suficiente. Hasta los 47 no tuvo su primera resaca. Admitía no ser una persona divertida. Él mismo se reía bastante poco. Todo su humor se encuentra en sus más de 20 libros. Murió en Florida, a los 76 años, por complicaciones de una neuropatía.